domingo, 31 de mayo de 2009

El viernes 29 cumplieron años dos compositores innovadores...




Isaac Albéniz

Efectivamente, cada uno a su manera (Isaac Albéniz e Iannis Xenakis) y según el momento en que les tocó vivir, aportaron a la música semillas de evolución e inmortalidad.

No voy a hablaros a estas alturas de Isaac Albéniz; ya sabéis, como yo, que quien desea saber, hoy día tiene medios ilimitados para poder conseguir el conocimiento que en cada momento necesite.

Isaac Albéniz cumplió el viernes 149 años. Su producción es extensa y, en gran parte famosa hasta para los no iniciados.

Hoy vamos a ver y oir un fragmento curioso de su ópera Pepita Jiménez, que apareció en el indigesto No-do que muchos hemos tenido que tragarnos en el cine de otras épocas, como aperitivo semejante a la cucharada de Quina Santa Catalina, que nuestras abuelas nos daban antaño, con la buena intención de abrirnos el apetito...

Ese fragmento tiene sin embargo un interés alto por contener en escena a una pareja inmortal de la lírica española: Alfredo Kraus y Pilar Lorengar.

La producción es también curiosa: se trata de la versión que realizó en 1964 Pablo Sorozábal y que tuvo dos representaciones en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. En las memorias de Pablo Sorozábal, se pueden leer algunas anécdotas relativas a las citadas representaciones, entre las que se destacan las "amables" palabras que el maestro vasco, tan castigado por los esclavos voluntarios del franquismo, se atrevió a dirigir a uno de ellos, Manuel Fraga, que en aquellos instantes tenía la desgracia de ser ministro del citado régimen asesino... Cuando Fraga fue a los camerinos (aún se puede ir a los camerinos a visitar a los artistas en el Teatro de la Zarzuela, a diferencia de ciertos teatros catetos de provincias en los que no está permitido) a saludar al maestro Sorozábal, le dijo: Maestro, estará usted contento... Sorozábal le respondió: En absoluto; usted igual que yo, sabe que a esta obra sólo se le darán un par de representaciones y adios muy buenas...

Pero volvamos al protagonista principal, Isaac Albéniz y a su obra Pepita Jiménez, en voz de Kraus y Lorengar (advierto que al final sale la voz odiosa del locutor del No-do, pero afortunadamente podemos interrumpir el vídeo cuando queramos)











En cuanto a Xenakis, también cumplió años el viernes, pero algunos menos, sólo 87 y los ha tenido que celebrar desde las esferas, pues en 2001 le dio por cambiar su envoltorio...
La complejidad del personaje la vais a poder comprobar leyendo un fragmento de su obra "Formalized Music: Thought and Mathematics in Composition”:
“Como resultado del punto muerto en la música serial, así como de otros motivos, en 1954 originé una música construida en base al principio de la indeterminación; dos años más tarde la llamé “música estocástica”. Las leyes del cálculo de probabilidades entraron en la composición por pura necesidad musical. Pero otros caminos también llevaron a la misma encrucijada, el más importante: los acontecimientos naturales, tales como la colisión del granizo o la lluvia
sobre superficies duras, o el canto de las cigarras en un campo veraniego. Estos acontecimientos sonoros están constituidos por miles de sonidos aislados; esta multitud de sonidos, vista como una totalidad, es un nuevo acontecimiento sonoro. Este acontecimiento masivo está articulado y forma un molde temporal flexible, que de por sí sigue las leyes aleatorias y estocásticas. Si alguien desea formar una gran masa a partir de notas puntuales, como con pizzicati de cuerdas, debe saber estas leyes matemáticas, que, en cualquier caso, no son más que una estricta y concisa expresión de cadenas de razonamiento lógico. Todo el mundo ha observado los fenómenos sonoros de una multitud política de decenas o cientos de miles de personas. El río humano grita un lema con un ritmo uniforme. Entonces otro lema surge desde la cabeza de la manifestación; se extiende hacia la cola, reemplazando el primero. Una onda de transición pasa de la cabeza a la cola. El clamor llena la ciudad y la fuerza inhibidora de la voz y el ritmo llegan a un clímax. Es un acontecimiento de gran poder y belleza en su ferocidad. Entonces, el impacto entre los manifestantes y el enemigo se produce. El perfecto ritmo del último lema se rompe en un gran grupo de gritos caóticos, que también se extiende hasta la cola. Imagina, además, los estallidos de las ametralladoras y el silbido de las balas intercalándose en ese desorden total. La multitud se dispersa rápidamente y después del infierno sonoro y visual sólo queda el silencio, lleno de desesperación, polvo y muerte. Las leyes estadísticas de estos acontecimientos, separadas de su contexto político o moral, son las mismas que aquellas de las cigarras o de la lluvia. Son las leyes
de transición desde el orden absoluto al desorden total de una manera continua o explosiva. Son leyes estocásticas [Xenakis, 1971].”
Como habréis podido comprobar, sobran mis palabras; será mejor que pasemos a oír algo de su producción... ¿Os parece Metastasis un título sugerente? Pues nada, ahí lo tenéis:

jueves, 28 de mayo de 2009

Hoy cumple 84 años Dietrich Fischer-Dieskau



Las esferas y sus philharmonías están de fiesta. El asteroide nº 42482 cumple hoy 84 años... No, no es ningún tipo de recurso literario, es una realidad. Este señor que aquí veis, eminente barítono, director de orquesta y musicólogo alemán, nació tal día como hoy en Berlín y, sus numerosos méritos musicales, le han concedido el honor de bautizar con su nombre al astro citado.

¿Existe algún compositor al que no haya cantado este genio de los resonadores faciales? De las numerosísimas grabaciones que de él conozco, casi ninguno se queda fuera, especialmente en el mundo de los lieder; los de Schubert por ejemplo los ha grabado prácticamente en su totalidad.

Víctima de las indecencias políticas, sufrió durante dos años cautiverio como prisionero de guerra de los estadounidenses. Sin embargo, su larga vida es valorada positivamente por él mismo como demuestran estas palabras vertidas en una entrevista que le hicieron en 2005:
Fui un viudo y he sufrido mucho en mi vida y fui un soldado, que fue lo peor de todo. Pero es buena cosa haber vivido una vida que ha tenido buenas consecuencias.
Aunque retirado como cantante desde 1992, Fischer-Dieskau ha seguido activo como director de orquesta, escritor y, principlamente como profesor, siendo una autoridad indiscutible en lo referente a la interpretación del lied.
Precisamente vamos a escucharlo cantando Lieder, concretamente de Schumann, para ser fieles con los momentos estelares que estamos viviendo estos días en los que el Sol camina por Géminis, signo al que pertenece Fischer-Dieskau y al que también pertenece Schumann.


domingo, 24 de mayo de 2009

Wesendonck-Lieder

Esta señora que aquí veis es Mathilde Wesendonck, esposa de un banquero y mecenas llamado Otto Wesendonck, a la vez que amor platónico de Richard Wagner que, con las letras de unos poemas que ella misma había escrito, compuso el ciclo de canciones titulado Wesendonck-Lieder, para voz femenina y piano. Actualmente, suele ser más habitual que se cante la versión orquestada por Felix Mottl, con soprano o con mezzo-soprano e incluso hasta con tenor y no es extraño que algún que otro barítono también se anime a cantarla.
La versión que hoy os presento es anónima, pero la voz que suena me recuerda mucho a Jessye Norman y casi me atrevería a afirmar que es ella la protagonista de las cinco grabaciones siguientes:
Empecemos por la primera canción del ciclo, cuya traducción os proporciono:
Der Engel (El Ángel)
En los albores de mi infancia oí decir que los ángeles cambiaban las felicidades celestes por la luz del sol terrenal. Así, cuando un corazón apenado oculta al mundo su pesar, cuando sangra en silencio y se funde entre lágrimas, cuando ruega con fervor pidiendo solo su liberación el Ángel desciende hacia él y, dulcemente, le conduce al Cielo. Sí, también un Ángel ha descendido sobre mí y sobre sus alas resplandecientes eleva, lejos de cualquier dolor, mi espíritu hacia el cielo.


En la segunda, si leéis la traducción, percibiréis en el acompañamiento el perpetuo devenir del tiempo...

Stehe still! (Detente)

Oh incesante Rueca del Tiempo, medidora de la Eternidad Esferas centelleantes del gran Todo que rodea nuestro globo. Creación original ¡detente! Cesad en vuestro perpetuo devenir ¡dejadme ser! ¡Detente fuerza creadora! Pensamiento primero en constante creación ¡Deteneos, hálitos! ¡Enmudeced deseos! Concededme un solo segundo de silencio. ¡Pulso enloquecido, calma tus latidos! ¡Detente, día eterno de la voluntad! A fin de que, en un afortunado y dulce olvido, pueda medir toda mi alegría. Cuando los ojos beben la alegría en otros ojos, cuando el alma entera se anega en otra alma, cuando el ser se encuentra en otro ser enmudecen los labios, silenciosos en su asombro y nuestro corazón secreto ya no tiene ningún anhelo. El hombre reconoce el sello de la Eternidad y resuelve su enigma, Santa Naturaleza.


La tercera sirvió a Wagner como boceto de algunos elementos presentes en el segundo acto de Tristán e Isolda; ahí van su título y traducción:

Im Treibhaus (en el invernadero)

Coronas de follaje en altas arcadas, baldaquines de esmeralda, vosotros, hijos de lejanas religiones, decidme ¿por qué os lamentáis? Inclináis en silencio vuestras ramas, dibujáis signos en el aire y, como mudo testigo de vuestras penas, se exhala un dulce perfume. Grandes, en vuestro ardiente deseo, abrís vuestros brazos para estrechar vanamente el horror espantoso del vacío. Sé muy bien, pobres plantas, que compartimos un igual destino. Aunque viviésemos entre una luz radiante nuestro hogar no está aquí. Al igual que el sol gozoso, que abandona el vacío esplendor del día, aquel que verdaderamente sufre se envuelve con el obscuro manto del silencio. Todo se calma. Un susurro ansioso llena la estancia obscura. Estoy viendo cómo pesadas gotas se hinchan en los verdes bordes de las hojas.


La cuarta canción se titula:

Schmerzen (Penas, tormentos)

Sol, lloras todas las noches hasta que logras enrojecer tus bellos ojos cuando, bañándote en el espejo del mar,
te ves abatido por una muerte prematura. Pero regresas con tu antiguo esplendor, gloria del mundo obscuro,
despertando en la aurora como un orgulloso héroe vencedor ¿Por qué, pues, debería lamentarme? ¿Por qué mi corazón ha de ser tan pesado? ¿Por qué incluso el propio Sol ha de desesperarse? ¿Por qué el Sol tiene que desaparecer? Y si solo la muerte da nacimiento a la vida, si solo los tormentos proporcionan la alegría, ¡oh, cómo te doy las gracias, Naturaleza, por los tormentos que me has dado!


Por último, otra canción que sirve como boceto a nuevos elementos posteriores; en este caso para el tercer acto de Tristán e Isolda:

Träume (Sueños)

Dime ¿qué sueños maravillosos retienen prisionera a mi alma, sin desaparecer, como pompas de jabón, en una nada desolada? Sueños que a cada hora de cada día florecen más hermosos. Y que, con sus prefiguraciones del Cielo, pasan felizmente a través de mi espíritu. Sueños que, como rayos de gloria, penetran en el alma para pintar en ella una imagen eterna: ¡el olvido de todo! ¡el recuerdo único! Sueños parecidos al sol de la primavera cuyos besos hacen brotar las flores entre la nieve y que, con una inimaginable felicidad, acogen al nuevo día. Y creciendo, y floreciendo, y soñando, exhalan su perfume, y se marchitan, dulcemente, sobre tu pecho para descender después al sepulcro.


sábado, 23 de mayo de 2009

Ayer cumplió 196 años Richard Wagner



¡SE ME OLVIDÓ POR COMPLETO!

Precisamente por la tarde, mi amigo Manuel el contrabajista me hacía comentarios sobre sus incursiones en este blog y yo le decía: pues la próxima entrada la pondré el día 22, que será el cumpleaños de Wagner... ¡Y estábamos a 22!

Bueno, espero que no me mande a sus Walquirias para atravesarme con sus lanzas, indignado por mi torpe olvido...

Mañana domingo, con un poco de más tiempo, escribiré algo sobre uno de mis más adorados compositores; hoy, me consuelo con volver a poner en este blog lo más cercano que tengo a mano que, precisamente es, según mi maestro Jacques Chapuis, una de las melodías más bellas que jamás se hayan escrito: la obertura de Tannhauser, el único mortal que de verdad ha conocido el amor, por haberlo disfrutado precisamente con la diosa Venus en su monte sagrado...

Cuidado los enamorados, porque esta pieza tiene un gran poder afrodisíaco y, sobre todo, esta versión dirigida por Celibidache... (¡Ay!...)




martes, 19 de mayo de 2009

Benedetti no ha muerto...



No es cierto.

Como tantas noticias falsas que a diario nos inundan, en los medios de comunicación han anunciado la muerte de Mario Benedetti... ¿Aún no se han enterado que los grandes maestros son eternos? ¿Aún no se han enterado que un simple envoltorio físico no es sino un pequeño receptáculo portador de energías infinitas que laten más allá del tiempo y del espacio?

Para demostraros que Mario Benedetti sigue entre nosotros, os dejo el siguiente vídeo, en el que nos cuenta, a través de Serrat, con sabrosas palabras bañadas de sonido, su gusto por ciertas maravillas que nos da la vida...


domingo, 17 de mayo de 2009

Hoy cumple 143 años Erik Satie


Desbordante imaginación, agudo sentido del humor, místico, esotérico, libre... Eso sí, libre, sobre todo libre. Erik Satie nunca quiso pertenecer a ningún movimiento colectivo y, a la vez, muchos de estos movimientos (simbolistas, cubistas, dadaístas, surrealistas, neoclásicos, conceptuales, repetitivos, minimalistas, fluxus, new age, ambient music...) lo han querido tener como uno de los suyos.

En el día de su cumpleaños, quiero resaltar sobre los miles de comentarios que podrían decirse sobre su personalidad y sobre su obra, uno de ellos: su peculiar sentido del humor.

Erik se presentaba como un "hombre del género de Adán (del paraíso)" y, muchas de sus frases, no tienen desperdicio: "Yo me llamo Erik Satie, como todo el mundo".

En sus partituras, abundan una serie de indicaciones que, al contrario de las que podemos encontrar en los demás compositores para realzar el carácter de la obra, en Satie no tenían como objetivo mejorar ningún recurso técnico, sino más bien influir en el estado de ánimo del ejecutante. Así, el intérprete mientras tocas una partitura puede encontrarse frases entre los pentagramas como las siguientes: "sobre terciopelo amarillecido..."; "sin que el dedo se ponga colorado..."; "como un ruiseñor con dolor de muelas..."; "de dientes afuera..."; "lacado como un chino..." y muchas más.

Hubo pianistas tan fascinados por aquellas frases que mientras las tocaban en público las leían en voz alta, cosa que a Satie no le agradaba de ninguna manera pues las consideraba una relación privilegiada entre su composición y el intérprete que nadie más debía conocer; un secreto entre los dos. Tal era la cólera que le produjo una vez que Arnold Schoenberg las leyera mientras tocaba durante un concierto de música francesa en Viena, que en una edición de su obra para piano Heures seculaires et instantanées publicó la siguiente nota al margen:

A cualquiera:
Prohibo leer en voz alta el texto durante el transcurso de la ejecución musical. Todo incumplimiento de esta observación levantará mi justa indignación contra el petulante.
No se conceden privilegios.
ERIK SATIE
Pasemos ahora a disfrutar con una gotita de su producción que siempre me produjo especial deleite: la Gymnopedie nº 1. Primero os propongo ver un vídeo de danza contemporánea recreando un fragmento de esta pieza:

Seguidamente, vamos a disfrutar de la versión orquestal que Debussy realizó de la citada Gymnopedie nº 1 junto a la Gymnopedie nº 3:


Espero que os haya gustado.
Sólo se nos ha quedado en el tintero un compositor tauro: Sergei Prokofiev. Cuando empecé con esta serie de cumpleaños ya había pasado el suyo. Prometo hablaros algo de él en algún otro momento.
Dentro de unos días, retomaremos el tema con los compositores géminis, entre los se encuentran una buena porción de gigantes de la música.
Hasta el día 22...

viernes, 15 de mayo de 2009

Hoy cumple 442 años Claudio Monteverdi


Si tenemos la suerte de presenciar una representación del Orfeo de Monteverdi, tras la fanfarria inicial, un personaje alegórico, LA MÚSICA, canta con su lira estas palabras:
Desde mi Parnaso amado
vengo a vosotros, ilustres héroes,
famosos descendientes de reyes,
de los que la fama relata
imperfectamente sus méritos,
pues son sublimes.
Soy yo, la Música,
quien con sus dulces acentos
sabe apaciguar
los corazones alterados
y que puede inflamar
de cólera o de amor
los espíritus más fríos.
Cantando a los sones
de mi cítara de oro,
acostumbro a alegrar
los oídos de los mortales e incito
al alma a desear
más ardientemente
entender las armonías
de la lira celeste.
Cuando hago alternar los cánticos
alegres o tristes,
ningún pájaro
se mueve en las ramas,
ninguna onda murmura
sobre las orillas
y la brisa suspende su camino.
Hoy, para celebrar el cumpleaños de este músico que marcó una interesante transición del renacimiento musical al barroco y al que debemos importantes aportaciones al mundo de la ópera, así como a muchos efectos orquestales novedosos para su época, os propongo saborear el comienzo de la citada ópera, justo hasta que se cantan las palabras reseñadas. El vídeo que a continuación añado está grabado en el Liceo barcelonés y así de imponente comienza esta versión, dirigida por Jordi Savall:

martes, 12 de mayo de 2009

Hoy cumple 164 años Gabriel Fauré


Compositor, pedagogo y pianista, Gabriel Fauré es uno de los músicos franceses por antonomasia, debido a la elegancia de su escritura, a la perfección con la que trata la forma musical, a la constante búsqueda de la belleza y a su intenso melodismo. Es también una de las figuras clave de la evolución de la música francesa desde el Romanticismo hasta la modernidad del siglo XX, representada por Claude Debussy y Maurice Ravel.
Discípulo y amigo de Camille Saint-Saëns, Fauré se inició como organista en diversas parroquias de París, antes de que le fuera concedido el cargo de maestro de coro de la Madeleine en 1877. Primer organista de esta iglesia desde 1896, ese mismo año entró en el Conservatorio de París como profesor. Excelente pedagogo, siempre abierto y respetuoso con las nuevas corrientes musicales, contó entre sus alumnos con algunos de los nombres más destacados de la música francesa de las primeras décadas del siglo XX, como Maurice Ravel, Charles Koechlin (profesor de harmonía de uno de mis más queridos maestros, Joaquín Villatoro), Florent Schmitt, Nadia Boulanger (profesora de composición de otro de mis maestros entrañables, Manuel Castillo) o el rumano George Enesco.
En 1905 alcanzó la cúspide de su carrera profesoral al ser nombrado director de dicha institución. Dimitió de este cargo en 1920 a causa de la sordera, que en los últimos años de su vida fue total.
Como compositor, Fauré destacó sobre todo en la creación de música de cámara y para piano, y de melodías para voz y piano. Sus dos sonatas para violín y piano (1876 y 1917), sus dos cuartetos con piano (1879 y 1886), los Nocturnos para piano solo (1875-1921) o el ciclo de melodías sobre poemas de Verlaine La bonne chanson (1894), entre otras obras, representan lo mejor de su talento en este campo. Sin embargo, no se deben olvidar algunas de sus incursiones en la escena lírica, con títulos como Prométhée (1900) y Pénélope (1913), o la música incidental compuesta para el drama de Maurice Maeterlinck Pelléas et Mélisande (1898), uno de cuyos fragmentos, Siciliana, se ha convertido con el tiempo en una de las páginas más divulgadas del compositor francés. Oigamos esta pieza, interpretada por dos músicos de lo que sólo me constan sus nombres de pila: Laura (flauta) y Manolo (piano)...



Como dicen que rectificar es de sabios, rectifico: En el concierto didáctico que presenté el pasado martes 21 de abril en el Salón Cultural del Centro Social La Granja de Jerez, tuve un pequeño error afirmando que Gabriel Fauré había nacido un 6 de enero; hoy queda claro al celebrar su cumpleaños que no es así...

De toda su producción, a mi particularmente me llena bastante su Requiem, que como todo requiem es, más que música para la muerte, música para la nueva vida. Terminemos este recuerdo de otro de los grandes sordos musicales saboreando el final de esta obra, In paradisum, esta vez modelada por las manos mágicas de Sergiu Celibidache:

jueves, 7 de mayo de 2009

Hoy cumple 185 años la Novena Sinfonía de Beethoven



La Sinfonía nº 9 Op. 125 en Re menor es la última que pudo completar Beethoven. Es una de las obras más trascendentales, importantes y también popular de toda la historia de la música y de toda a historia del arte. Su último movimiento, sorprendentemente inusual para la época en que fue escrito, es un monumento a la vez vocal e instrumental que se ha convertido en símbolo de la alegría y de la libertad, pero de la libertad verdadera que no debemos confundir con la falsa libertad que nos venden los actuales regímenes democráticos, que, bien analizados, son precisamente los menos libres de la historia de la humanidad (quien tenga oídos...).
Prometo no abandonar esta obra, que es la que más he estudiado y escuchado en cientos de versiones en mi vida y, en entradas futuras, os iré contando algunos secretos sagrados que contiene...
Hoy voy a dejaros un vídeo en el que el gran Celibidache explica y ensaya fragmentos de esta obra monumental...

Hoy cumple 176 años Johannes Brahms



Alemán de origen, es uno de los compositores más importantes del siglo XIX. En sus obras, se combina lo mejor de los estilos clásico y romántico. Estudió violín y violoncello con su padre, que era contrabajista, pero posteriormente se especializó en el piano y comenzó a componer bajo la tutela del maestro alemán Eduard Marxsen, cuyo gusto conservador dejó una profunda huella en él. En 1853 inició una gira de conciertos como acompañante del violinista húngaro Eduard Reményi. Durante esta gira conoció al violinista, también húngaro, Joseph Joachim, quién lo presentó al compositor alemán Robert Schumann. Schumann, muy sorprendido con las composiciones de Brahms que aún no estaban editadas, escribió un apasionado artículo en una revista de la época sobre el joven compositor. Brahms inició una gran amistad con Schumann y con su mujer, la famosa pianista Clara Josephine Schumann. Esta amistad y el aliento que recibió de ellos le proporcionaron energías para trabajar sin descanso. Muchos biógrafos han escrito sobre la atracción que sentía Brahms por Clara, aunque nunca se supo, ni siquiera tras la muerte de Schumann en 1856, si hubo algo entre ellos.

Como existen cientos de referencias biográficas sobre este compositor, os invito a saber sobre él y, sobre todo a disfrutar de la magia de su música. En esta felicitación os propongo una de sus páginas que a mi más me transportan a las esferas: la Sinfonía nº 4 en mi menor, en este caso, su primer movimiento dirigido por uno de mis más adorados directores: el controvertido Carlos Kleiber.

Os espero volando por ahí arriba...




sábado, 2 de mayo de 2009

Hoy cumple 349 años Alesandro Scarlatti


Alessandro Scarlatti nació en Palermo el 2 de mayo de 1660. En los libros de historia de la música aparece una fecha de fallecimiento que a partir de hoy me niego a insertar pues, los grandes maestros, siguen vivos por toda la eternidad. Es por tanto un célebre compositor italiano que con un papel fundamental en la historia de la música, principalmente en el desarrollo del lenguaje de la ópera, con la que ha contribuido a perfeccionar las formas del aria da capo y de la obertura italiana de tres movimientos. Es también uno de los primeros compositores en utilizar el recitativo con instrumentos, denominado recitativo acompañado, en lugar del recitativo anterior, llamado recitativo seco, con clavicembalo y órgano.
Su lista de obras es inmensa y demasiado desconocida para el gran público: tiene compuestas más de cien óperas, ochocientas cantatas italianas
, numerosas serenatas para voces e instrumentos, madrigales, treinta y ocho oratorios(de los que sólo se conservan veinte), más de cien motetes y cantatas sacras, una pasión y doce misas. También compuso música instrumental: sinfonías, concerti grossi, sonatas para diversos instrumentos y piezas para órgano y clave.
Scarlatti comenzó a labrarse un nombre como compositor con tan sólo 18 años en Roma
, donde produjo su primera ópera conocida Gli Equivoci nel Sembiante, en 1679, con gran éxito.
Es el padre del también famoso compositor Domenico Scarlatti.
En el siguiente vídeo, podéis escuchar mientras leéis la partitura, una de las piezas más famosas de este autor: O cessate di Piagarmi cantado por Cecilia Bartoldi.