miércoles, 25 de febrero de 2009

Música para la última Luna Nueva del invierno

Frédéric Chopin



Hoy se inicia el último ciclo mensual de este invierno difícil para la salud. Al ser un día de Luna Nueva, no es en absoluto propicio para inicial nada nuevo; es un día de profunda transformación interior. Un momento pasivo, receptivo. Las energías físicas están en su mínimo, la disposición corporal para la desintoxicación, en su punto máximo. Es el momento perfecto para dejar partir todo lo viejo. Para los sabios ancestrales, es un día ideal para el ayuno y la meditación.

¿Qué música puede hoy ayudarnos a meditar, a contemplar pasivamente, a esperar que las energías vuelvan a recargarse?

¡NADA MEJOR QUE CHOPIN!

¿Y Por qué Chopin? Pues principalmente porque este último tramo de invierno, nuestros ojos perciben al sol pasando a través de la constelación de Piscis y, para colmo, la presente Luna Nueva también está en Piscis y, Chopin, ¡ERA PISCIS!

De la inmensa producción chopiniana, os aconsejo para oír mientras brille el sol trayéndonos energías creadoras el preludio Op. 28 nº 11 en Si mayor, tonalidad en la que resuena Piscis; para cuando el sol se ponga y la noche oscura nos ayude a adsorber esas energías y a transformarnos en un lago de relativa calma vivaz (calma chopiniana), lo mejor será saborear el Op. 28 nº 12 en sol# menor, lado sonoro femenino de Piscis. Por supuesto, cualquier otra obra en estas tonalidades nos ayudarán a meditar y a recargar nuestras energías.

Coincide también esta Luna Nueva con la celebración cristiana del miércoles de ceniza, color que se adapta muy bien a Chopin, eternamente enfermizo.

Si queréis disfrutar plenamente mientras esta Nueva Luna se va poco a poco llenando hasta el día 11 de marzo, en que culminará su crecimiento, otros compositores Piscis que os ayudarán en todas sus fases (Luna semilla/sembrar; Cuarto creciente/regenerar; Luna creciente/mostrar; Luna llena/plenitud) son: Georg F. Haendel, Maurice Ravel, Nikolai Rimski-Korsakov, Gioacchino Rosini, Bedřich Smetana, Georg Ph. Telemann y Antonio Vivaldi.

Permitid a vuestra intuición escoger a cada maestro en cada momento idóneo.

Feliz evolución.









miércoles, 18 de febrero de 2009

El Lenguaje y la Música

Edgar Willems, Maestro de mi Maestro Jacques Chapuis (ver en este mismo blog "Les élèves veulent savoir", publicado el 3 de febrero de 2009), estudió profundamente los elementos fundamentales de la Música, uniéndolos a los de la naturaleza humana. Con su sistema pedagógico-musical, desarrollado hoy por numerosos países a través de la Asociación Internacional de Educación Musical Willems, contribuyó a reconsiderar, a la luz de una nueva mentalidad científica, el concepto de Educación Musical defendido por Platón, Damón y los pitagóricos, según el cual la Música, como formadora del alma, es capaz de harmonizar al hombre con sí mismo, con la naturaleza y con el cosmos.
Su experiencia y su pensamiento ha quedado reflejado en una serie de libros de los que de vez en cuando daré referencias. Hoy, de su obra El Valor Humano de la Educación Musical, extraigo un esquema titulado El Lenguaje y la Música, en el que se comparan ambos. Deseo que deleite a músicos, educadores, alumnos y personas inquietas en general; el libro completo, por tan sólo 13 €, se puede adquirir a través de Editions Pro Music (en España, Eulàlia Casso os atenderá en el teléfono 93 340 40 65 ó a través del correo editionspromusica@hotmail.com) y por supuesto también lo podéis adquirir por medio de vuestro librero de cabecera habitual. Un libro tan suculento (y tan barato) no debe faltar en la biblioteca privada de ningún músico; así que, animáos a saborearlo lo antes posible.
El esquema anteriormente citado es el siguiente:




La educación musical debe seguir las mismas leyes psicológicas que las de la educación del lenguaje, según el cuadro siguiente:


Todo esto, para la música, practicando desde la infancia las canciones, un instrumento melódico, un instrumento harmónico, así como también el solfeo; y más tarde, el canto.










domingo, 15 de febrero de 2009

Música de las Esferas en RADIO CLÁSICA



Ana Vega Toscano

Directora y presentadora del programa de Radio Clásica

MÚSICA DE LAS ESFERAS

Radio Clásica, de Radio Nacional de España, es un milagro repleto de magia que todos debemos disfrutar. Emisora variadísima, recoge en su programación la practica totalidad de la música de calidad y no sólo la llamada Música Clásica de todas las épocas y estilos, sino también las Músicas del Mundo, el Jazz, el Flamenco, y mucho más...
De sus programas, tejidos por una maravillosa plantilla de profesionales del periodismo musical, voy a recomendaros uno que se ajusta bastante a este blog y, que desde hoy, vais a poder disfrutar si miráis en esta misma página a la derecha, bajo el Himno a San Juan Bautista, haciendo funcionar el reproductor que ahí encontraréis: se trata de MÚSICA DE LAS ESFERAS, cuya presentación en la web de RTVE dice así:

La noche ha sido tradicional aliada de la fantasía y de la magia. En su silencio podemos escuchar sonidos que el día apaga en su incesante devenir, y nos invita a recogernos y soñar con su manto de oscuridad. Al sonar las doce campanadas de la medianoche, en Música de las Esferas les proponemos realizar un viaje musical hacia la imaginación, el esoterismo, la espiritualidad, para visitar esos otros mundos que se ocultan en nuestro interior. Nuestro espacio se llenará de seres fantásticos, de relatos misteriosos, buscará el recogimiento de la meditación o el más arcano de los caminos espirituales para compartir con los hermanos de la noche.

Presentado y dirigido por Ana Vega Toscano, pianista, compositora, musicóloga y periodista de RTVE, lo podréis escuchar los domingos de 00.00 a 1.00 h. o en su repetición de los lunes, de 4.00 a 5.00 h. Si estos horarios os vienen regular, yo periódicamente incluiré en Philharmonía de las Esferas los podcasts disponibles en la web de RTVE. No cerréis esta página para poder disfrutar del programa en su totalidad mientras hacéis otros menesteres.
¡A disfrutar!

sábado, 14 de febrero de 2009

Ustedes son, eso... profesores...

Amadeo Vives




Hace unos años, viviendo una de esas esperpénticas escenas en las que, ciertos profesionales de la Música (no siempre MÚSICOS), discutían en una reunión de trabajo, muy indignados, porque la institución a la que pertenecían los había incluido en su catálogo laboral con la categoría de "Músico" y no con la de "profesor" que, según ellos era más acorde a su dignidad, recordé una anécdota que había leído una vez contada por el Director de Orquesta catalán Antoni Ros Marbá, refiriéndose a su genial paisano, el Maestro Amadeo Vives, ocurrida a principios del siglo XX durante un ensayo de la Orquesta Sinfónica de Barcelona, hoy Nacional de Cataluña.
El Maestro Vives, admirado por muchos y odiado por demasiados antimúsicos que viven de la MÚSICA, es muy conocido hoy día por algunas de sus obras magistrales del teatro lírico español, que aún llenan los auditorios no sólo de España, sino también de diversos países en los que la cultura musical brilla como noche de luna llena de principios de estío. Su Comedia Lírica "DOÑA FRANCISQUITA", basada en "La Discreta Enamorada" de Lope de Vega, rebosa una música superior en categoría a muchas óperas italianas famosas y ha sido traducida con éxito a diversos idiomas, siendo representada habitualmente en los más prestigiosos teatros de ópera del mundo. Pero, no siempre en vida un artista interesante es bien tratado por sus contemporáneos; los ejecutantes técnicos que cumplen horas ante un atril mirando el reloj y rumiando entre dientes las mejoras sindicales que creen merecer, nunca podrán comprender a músicos entregados como el Maestro Amadeo. Éste, harto de muchas impertinencias, en numerosas ocasiones y de manera cortante, abofeteaba con su punzante oratoria a quienes, equivocados de vocación, zancadilleaban continuamente la evolución de lo auténtico.
Volviendo a la anécdota que anunciábamos anteriormente según la pluma de Ros Marbá, resultó que cierto día, tras subir al podio para dirigir los ensayos de la citada orquesta, Vives saludó a sus componentes de la siguiente manera:
-¡Buenos días (o tardes, que para el caso es lo mismo) señores músicos!...
Un revuelo, un rumor venenoso, recorrió en pocos segundos la sala de ensayos. Tomó la voz el portavoz de la orquesta, muy indignado, dirigiéndose a su director:
-Maestro, no vamos a permitir que nos llame "músicos", pues para nosotros el tratamiento que sabe que debe usar es el de "profesores"...
Sin perder la calma, sacando toda la socarronería que tenía en el bolsillo, el maestro respondió:
-Tiene usted mucha razón; músicos eran Mozart, Beethoven... Ustedes son, eso... profesores...








sábado, 7 de febrero de 2009

Sincronicidad


Manuel Castillo



Hace unos días, cuando escribía de memoria sobre mi Maestro Manuel Castillo, recordaba (sería mejor decir "abadrocer") un concierto en el que él mismo tocaba como solista una composición propia. La memoria no escrita es traviesa y, a veces, borra lo que no quiere recordar o revuelve con una sonrisa pícara lo que hubiese querido recorvar.


Lo cierto es que mis recuerdos eran acertados, aunque recorvados; la SINCRONICIDAD, igual de traviesa que la memoria, hizo esta semana de las suyas, poniendo ante mis narices un CD que mi compañero y amigo, el compositor Julio Lozano (también discípulo de Castillo), traía para ponerlo en audición a sus alumnos. En el CD figuraba el CONCIERTO Nº 1 PARA PIANO Y ORQUESTA DE MANUEL CASTILLO, justo el mismo (me decía Julio recordando/recorvando aquel evento de hace tantos años) del que yo evocaba un fugado mágico rememorado al revés: al volverlo a escuchar, el tema empezaba en las cuerdas agudas para ir pasando paulatinamente hacia las graves (y no de las graves a las agudas como yo escribía días atrás); lo dicho, mis recuerdos eran acertados, aunque recorvados.

Para quienes lo quieran disfrutar, desde aquí sólo os puedo dar las siguientes pistas caratuleras. Encontrarlo es misión de cada cual y, todas las misiones son DIFÁCILES pues, quién busca, encuentra. Ahí van:















martes, 3 de febrero de 2009

Les élèves veulent savoir!

Jacques Chapuis


La trilogía de mis Maestros principales y especialmente queridos, se completa con un hombre inmenso que me abrió de par en par las puertas de lo más profundo y sublime de la música, de su unión con la naturaleza y con el cosmos y de su conexión con la actividad cotidiana en todos los parámetros de la vida, incluidos los curativos.
Conocí a Jacques Chapuis en Salamanca, durante un congreso de Educación Musical Willems, organización que presidió hasta su inesperada muerte en junio de 2007. Durante seis años, estudié periódicamente con él y con su esposa Béatrice los aspectos más fascinantes de la Música y su educación. Sus clases eran conferencias mágicas; sus conciertos pedagógicos, resucitaban a cada compositor disertado, a través de sus palabras justas, en las que nunca faltaba ni sobraba nada y, sobre todo, a través de su enorme fisonomía extrayendo del piano la lectura "entre notas" que ya predicó Mozart en numerosas ocasiones. Son tantos los recuerdos, que habría para un gran libro que ojalá algún día tenga tiempo de escribir, siempre que mi principal actividad profesional (la Educación a través de la Música) me lo permita.

El último día que lo tuve como profesor, mientras me examinaba de las durísimas pruebas necesarias para obtener el Diploma de Pedagogía Musical Willems, entre otras cosas me dijo estas palabras que quedaron grabadas tan nítidamente en mí, que cada vez que tengo dudas o contratiempos las oigo como si me las estuviera diciendo en directo: -"LES ÉLÈVES VEULENT SAVOIR! (¡Los alumnos quieren saber!)... Esta especie de mandato evangélico sigue vivo en mí a pesar de entrar a veces, desgraciadamente, en conflicto con los equivocados intereses materialistas de mis mundanos superiores laborales (¡PADRE, PERDÓNALOS PUES NO SABEN LO QUE HACEN!), que a veces me han llegado a ordenar incluso que me baje a la mediocridad. Les élèves veulent savoir!, LES ÉLÈVES VEULENT SAVOIR!, señores políticos y funcionarios... Mi egoísmo personal, así como el egoísmo de aquellos que "no saben lo que hacen", es claramente inferior a este mandato sabio de Jacques, que trato de cumplir todos los días posibles dentro de mis pequeñas posibilidades.

Para que se hagan una idea de la grandeza de Jacques Chapuis, dentro de lo mucho que podría escribir sobre él, les contaré una vivencia impresionante que tuve el honor de respirar un Domingo de Ramos de principios de milenio: llegamos a Madrid los alumnos habituales a estudiar con el Maestro durante ese fin de semana programado, cuando nos enteramos que el segundo de sus hijos había fallecido el jueves anterior; lejos de faltar a su cita pedagógica, tras haber estado junto a su hijo hasta el fatal desenlace, viajó al día siguiente hacia Madrid para no faltar a su deber de educador de educadores; estaba más cansado de la cuenta, pero se le veía hacer un gran esfuerzo para que sus enseñanzas no fueran enturbiadas por la pena interna que lo devoraba. Antes de despedirnos hasta el próximo encuentro, le hicimos entrega de un ramo de flores a él y a su esposa, pues también coincidía ese domingo con el aniversario de boda de ambos y, en ese instante, nos contó cómo había pasado todo; nos habló de las cualidades de su hijo (era ya el segundo que se le moría de cancer de garganta, por culpa del tabaco), nos dijo incluso que las ganas de vivir que había tenido siempre le habían hecho adquirir, ya en fase terminal, unas entradas para un concierto que le interesaba, cuya fecha precisamente coincidió con el día de la muerte, concierto al que evidentemente no pudo asistir en cuerpo, pero seguro que sí asistió en alma... Me impresionó como, sin perder la sonrisa, nos confesaba lo duro que era ese instante en el que la Naturaleza se invertía, pues "no era natural -decía- que los hijos se fuesen antes que los padres". Nos contó también que el entierro no tendría lugar hasta el martes, pues había que trasladarlo desde el país en que había residido (no recuerdo bien si Francia o Alemania) hasta Suiza, patria de los Chapuis. Así, tuvo tiempo de estar junto a su hijo hasta el jueves, venir a Madrid y posteriormente volver a Suiza para enterrarlo. En medio de todo esto, le cogió una huelga de transportistas (que poco saben los huelguitas de las leyes del Universo, que poca paciencia tiene el ser humano poco evolucionado para comprender que el secreto está en la evolución, que es lenta pero segura, espiritual y pacífica y no en la revolución, que es rápida pero diabólicamente sangrienta) que estuvo a punto de impedir que Jacques pudiera estar con su hijo en ese instante cumbre. Pero el Universo ayudó a Jacques que, al final, tozudo como en toda su vida, logró romper la barrera de la sin razón egoísta y logró llegar a tiempo a Suiza.

Si alguno de esos "que no saben lo que hacen" leen este artículo, podrán comprender mi desobediencia a bajar a la mediocridad pues, alguien muy elevado, un día me dijo que LES ÉLEVES VEULENT SAVOIR!

Gracias por todo Jacques; nunca seré tan grande como usted pero, si puede verme desde donde esté, no dude en reñirme cada vez que flaquee y no dude repetirme en voz alta todas las veces que lo estime oportuno que

LES ÉLÈVES VEULENT SAVOIR!

lunes, 2 de febrero de 2009

Taller de Introducción a la Musicoterapia

impartido por

JUAN CARLOS GAMINO


Sábado 21 y domingo 22 de febrero de 2009

Lugar:




C/ Campana nº 20 – Jerez de la Frontera
Información y reservas:




Tf: 662 387 300

o en la Secretaría de MUSICRY

El Taller de Introducción a la Musicoterapia que presentamos resume y compendia, por una parte, lo más significativo de la ideas del profesor Edgar Willems, psicopedagogo musical del siglo XX que, en su preocupación por unir los elementos fundamentales de la música con los de la naturaleza humana, reconsideró, a la luz de una nueva mentalidad científica, los conceptos ya defendidos por Platón, Damón y los pitagóricos, según los cuales la música, como formadora del alma, contribuye a una mejor harmonía del hombre con sí mismo, con la naturaleza y con el cosmos. Willems defendía que la terapia musical o musicoterapia, debía tenerse en cuenta desde el doble aspecto material y espiritual de la música.
Por otra parte, lejos de desdeñar lo aún desconocido de las leyes de la naturaleza, se profundizará en el poder energético de la propia música, aspecto ya conocido por muchos maestros del pasado e intuido por otros, para vivir personalizadamente a través de una cuidadosa elección de piezas musicales afines, el deleite de harmonizarnos paulatinamente con el Universo.
El siguiente temario revela los contenidos que vamos a trabajar anteponiendo la práctica ante la teoría, obedeciendo así a un sentido común global de la vida, porque sabemos hasta qué punto la mayoría de las cosas se llevan a cabo antes de conocer su naturaleza profunda.



Temario



  • La Musicoterapia:
    Historia de la curación a través de la música.


  • La Música y sus elementos fundamentales:
    El sonido y su poder curativo (Sonoterapia).
    El ritmo y su poder sobre nuestra vida fisiológica (Ritmoterapia).
    La melodía y su poder sobre nuestra vida afectiva (Meloterapia).
    La harmonía y su poder sobre nuestra vida mental y espiritual (Harmonoterapia)


  • Música y energía:
    Los chakras y la música.
    La astrología y la música.


  • Música y lenguaje:
    La consciencia de la voz.
    La voz y los elementos de la naturaleza. (Fuego, Tierra, Aire, Agua y Éter)
    Revitalización de la voz.


  • Música y movimiento:
    La danza y la expresión corporal (Danzaterapia)


  • El “botiquín” musical:
    La elección personalizada de piezas musicales afines a nuestras necesidades curativas.

Plan de trabajo


El Taller de Introducción a la Musicoterapia, tendrá una duración de 12 horas, repartidas en dos días consecutivos:




  • Sábado 21 de febrero de 2009
    Jornada matinal: de 10 a 14 horas.
    Jornada vespertina: de 16 a 20 horas.


  • Domingo 22 de febrero de 2009
    Jornada matinal: de 10 a 14 horas.

Los asistentes no necesitan conocimientos previos de música. Se asistirá al taller con ropa cómoda, para facilitar el movimiento. Cada participante recibirá un manual con el temario desarrollado y un certificado de asis-tencia con las horas de trabajo reflejadas.



Matriculación


El precio del taller es de 90 €. La reserva de plaza se hará por teléfono, por correo electrónico o en la oficina de MUSICRY, Centro de Estudios Musicales. Será necesario un pago previo de 20€ en el momento de solicitar la reserva, pagándose el resto el primer día del taller. Las plazas son limitadas, admitiéndose a cada participante por riguroso orden de ingreso.


LOS ALUMNOS DIPLOMADOS DE EDICIONES ANTERIORES PUEDEN ASISTIR GRATUITAMENTE, PREVIA SOLICITUD, SI EL AFORO DEL NUEVO TALLER LO PERMITE.