domingo, 16 de octubre de 2011

Música y sanación

La noche anterior a la circuncisión se celebraba una ceremonia cerca de nuestras cabañas, con cantos y bailes. Venían mujeres de las aldeas vecinas y bailábamos al ritmo de sus cantos y batir de palmas. Cuando la música se hacía más rápida y fuerte, el baile era más frenético y por unos momentos nos olvidábamos de lo que nos esperaba.