lunes, 21 de febrero de 2011

El Maestro Odón Alonso viaja al infinito

Siendo yo adolescente, su magisterio al frente de la Orquesta de RTVE me ayudó a descubrir numerosos compositores, empezándome a fascinar Wagner, gracias a sus sabias explicaciones presentando la obertura de Tannhäuser. Sus intervalos y acordes perfectos, resonando con las esferas, iniciaron en mí una wagnerfilia que ha ido creciendo imparablemente hasta hoy; estoy completamente seguro que fue Odón Alonso quién durante aquellos días me entreabrió aquellas puertas.
Sólo alcancé a verlo en directo una vez en mi vida, al frente de la Orquesta Nacional de España en un teatro cateto del sur, y digo cateto, pues tuve que esperar para poder estrechar su mano en la calle, ya que el citado teatro tiene restringidas las entradas a camerinos (jamás me ha pasado en Madrid, pues tanto en teatros como el Real, La Zarzuela, etc. todo han sido facilidades para mí). El Maestro, cuando lo saludé, comentó con pena la manía de algunos teatros de provincia que no dejan entrar a saludar a camerinos. Ese día disfruté de manera especial con su emotiva versión de la Sinfonía del Nuevo Mundo, rebosante de expresividad.
Hoy se ha marchado de viaje, al infinito, pero yo quiero recordarlo como siempre, como en aquellos programas en blanco y negro de la única televisión que entonces teníamos y que tanto criticábamos, pero que con el tiempo añoramos ante tanta mediocridad actual. Quiero recordarlo en activo, con una cantante también mágica, Victoria de los Ángeles, con la que seguramente hoy se habrá reunido para interpretar a Mozart, que también andará por ahí arriba pegando carcajadas.


1 comentario:

  1. Enhorabuena por tu comentario. Todavia me acuerdo cuando lo veía dirigir en televisión y mi padre movéa la cabeza y decía este niño está chalao, hay que ver la música que escucha. Los primeros discos cuando pude tener un reproductor fueron de música clásica, en concreto sino recuerdo mal mi primer disco fue la "Sinfonía fantástica" de Hector Berlioz. Tambien cuando conocí a mi ex mujer, me comentó que nunca se había puesto ha escuchar ningun fragmento de una obra, a los pocos dias le regalé una cinta de cassete con varios piezas de obras más o menos conocidas. Me comento que eran muy bonitas pero que ella estaba aconstumbrada a escuchar la musica comercial, mi respuesta fue que para mi la musica clasica es la única que perdura atraves de los tiempos sin pasar de moda. Recuerdo con añoranza aquellos conciertos gratuitos que se ofrecian en los Claustros de Santo Domingo. Perdon si no me he expresado bien y felicidades por tu blog, que es magnifico. Un saludo, Pepe Sánchez.

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Volaron a las esferas: