miércoles, 26 de enero de 2011

Mozart, Gran Mago, Hijo de la Luz, Hermano del Fuego y Amado de Isis


Desde que Christian Jacq comenzó a escribir con trece años, Mozart ya estaba presente en su vida; a la vez que descubría la civilización del antiguo Egipto, escuchaba su música sin sospechar hasta que punto ambas estaban vinculadas.
Este año, que celebramos el 255 aniversario del nacimiento de este compositor sagrado, os recomiendo la lectura de cuatro historias noveladas del citado egiptólogo, editadas por Planeta (también están ya en el mercado las ediciones de bolsillo). Estas son:


I. MOZART, el Gran Mago

Thamos, Conde de Tebas, es el último guardián de un secreto eterno. Viaja desde Egipto para encontrar al Gran Mago, aquel cuya obra protegerá del caos a la humanidad. Desde el primer día que lo oye tocar, este gran príncipe oriental no tiene dudas: el Gran Mago es Mozart...


II. MOZART, el Hijo de la Luz

Joven y rebelde, Mozart no para de componer. Su amor a la libertad lo enemista con el arzobispo de Salzburgo, que no entiende otra cosa que no sea obediencia. Decide el músico instalarse en Viena, donde encuentra a la mujer de su vida y donde se convierte, con veintiocho años, en aprendiz de masón. La Luz está en él...


III. MOZART, el Hermano de Fuego

Zambullido en los ritos masónicos, se inspira en ellos para componer dos de sus más prestigiosas óperas: Las Bodas de Fígaro y Don Giovanni. La felicidad conyugal y los encargos que no paran de llegar, se ven sin embargo ensombrecidos de una parte por del poder, que teme la influencia de las logias, y de otra parte por los envidiosos, que se empeñan en impedir el éxito de sus continuos estrenos.
El Fuego comienza a arder...


IV. MOZART, el Amado de Isis

Ensombrecida su vida y su estabilidad económica, Mozart lucha contra los improperios y busca
fuerzas para culminar una gran obra fiel a sus ideales, La Flauta Mágica, en la que transmite con demasiada claridad los misterios de Isis y Osiris. Pero sus enemigos no cesan en su empeño de destruirlo y, desde el poder político hasta los envidiosos, una larga lista de sujetos podría estar involucrada en una muerte demasiado temprana, rodeada de misterios...

Requiem æternam dona eis...

1 comentario:

  1. Me encanta Mozart. Nunca, nunca, me cansaría de escucharlo.Uno de mis imprescindibles. Un beso.

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Volaron a las esferas: