lunes, 16 de marzo de 2009

La Consagración de la Primavera

La Consagración de la Primavera
Grabado de Anhelo Hernández 0,75 x 0,57



"La sala se comportó como era previsible y se sublevó inmediatamente. Se reía, escupía, silbaba, repetía versos brutales; quizás el alboroto hubiera cesado si el grupo de los estetas y algún miembro de la orquesta no hubiesen replicado con insultos y amenazas al público de los palcos. La algarada, entonces, degeneró en pelea [...]. Tampoco ayudaba demasiado la confusa coreografía del, por otro lado, gran bailarín Vaslav Nijinski, criticada por el mismo compositor, por lo que la velada se saldó con un cruento fracaso. No obstante, una persona estaba feliz en todo ese maremágnum de gritos e imprecaciones. Era el empresario Sergei Diaghilev, el creador de los Ballets Rusos."

Así recordaba el escritor Jean Cocteau la velada del 29 de mayo de 1913 que figura en los anales como el día en que nació la música del siglo XX, con el estreno de "La Consagración de la Primavera". Existe mucha música ideal para harmonizar el instante en que se produce el equinoccio de primavera, que este año será el día 20 de marzo a las 13: 44, hora peninsular española. Yo personalmente, me elijo para una de las primaveras más ansiadas por mí tras un duro invierno, esta obra que Stravinski ideó tras una fugaz visión onírica:

"Soñé con una escena de ritos paganos en la que una virgen elegida para el sacrificio danza hasta la muerte".
De este sueño surgen estas "escenas de la Rusia pagana", en las que se celebra el despertar de la primavera revivificadora. Desde los primeros compases, Stravinski nos lleva hacia un ambiente arcaico y primitivo, a través de una harmonía, un ritmo y una instrumentación inauditos para el público del momento del estreno. Esta arrebatadora, bárbara y asombrosa partitura, para que os sirva de guía para su escucha, se compone de las siguientes divisiones:

Parte I: Adoración de la Tierra.

  1. Introducción: el fagot, en un registro insólitamente agudo, expone una melodía tomada de una colección de cantos lituanos. Se van añadiendo más instrumentos de viento hasta formar una gran algarabía con superposiciones de distintas tonalidades y ritmos. Al llegar la tensión a su máximo apogeo, el fagot vuelve a tocar el tema dando paso a
  2. Los augurios primaverales - Danza de las adolescentes: las cuerdas, percutiendo agresiva y rítmicamente, sostienen apariciones y desapariciones de pequeños motivos que en ningún momento recuerdan algún atisbo de tema.
  3. El juego del rapto: acentuación del clima de salvaje frenesí, en el que las trompas, efectúan llamadas propias del mundo de la caza.
  4. Rondas primaverales: un momento de sosiego, lento y misterioso, con cierto aire procesional, que poco a poco va intensificándose para preparar los
  5. Juegos de las tribus rivales: desenfrenada carrera en la que dos temas se oponen en una creciente animación.
  6. Cortejo del sabio - Adoración de la tierra - El sabio: ominosa marcha con un pesado ostinato que se interrumpirá bruscamente. Unos compases callados y misteriosos son rotos por un redoble de tambor que da paso a la
  7. Danza de la Tierra: con su demoledor crescendo en el que la cuerda, a velocidad vertiginosa, vuela sobre una fanfarria de los vientos que culmina seca y violentamente.

Parte II: El sacrificio.

  1. Introducción: bellísima pagina orquestal de impensables colores sonoros con un sólo de trompeta en piano sobre el que se levantan arabescos en las maderas, creando un aire misterioso, una atmósfera de encantamiento arcaica y poética.
  2. Círculos misteriosos de las adolescentes: se mantienen los colores y sabores de la Introducción.
  3. La glorificación de la elegida: estalla de nuevo el ritmo de forma salvaje y agresiva con contrastes entre las sonoridades sobreagudas de las flautas y el flautín con las graves de los timbales y las medias de las trompas. Un brutal acorde da paso a la
  4. Evocación de los antepasados: un austero y conciso coral del metal es contestado por la cuerda bajo el redoble de los timbales.
  5. Acción ritual de los antepasados: inalterable movimiento procesional con frecuentes e imprevistos cambios dinámicos culminado por un solo del clarinete bajo.
  6. Danza sagrada - La elegida: se inicia con un cortante acorde de la cuerda. La apoteosis rítmica vuelve, con una creciente tensión gracias a una pulsación muy marcada y a inquietantes contrastes tímbricos entre metales y cuerdas. La flauta, en un sencillo arabesco ascendente contestado por un violento acorde de toda la orquesta, pone punto final a esta impresionante obra.

Para disfrutarla, existen numerosas grabaciones para todos los gustos; usad vuestro instinto para elegir la que más os pueda llenar. También existen numerosos vídeos realizados por ballets de todo el mundo. En Youtube podréis encontrar muchos fragmentos de todos los colores.

Mientras escribía este artículo, la he ido escuchando en una versión dirigida por Pierre Boulez, que es la que ha ido inspirándolo.

¡Feliz equinoccio primaveral 2009!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Volaron a las esferas: